- El padre de una alumna del instituto Porreres, en Mallorca, ha denunciado al centro y al docente de Lengua Castellana a través de Abogados Cristianos al considerar que el cómic es pornografía
El padre de una alumna de 2º de ESO del instituto de Porreres, en Mallorca, ha acusado al centro educativo de fomentar la pornografía entre menores porque en la clase de Lengua Castellana han leído el cómic de Julie Maroh “El azul es un color cálido”. El denunciante presentó la demanda ante el Juzgado de Instancia Número 1 de Palma, a través de Abogados Cristianos y su portavoz, Norberto Domínguez.
La Asociación por la Defensa de los Derechos LGTBI en Baleares, Ben Amics, así como expertos en sexualidad y asociaciones de familias del alumnado se han mostrado a favor de la lectura del libro para fomentar la educación afectivo-sexual (EAS). Cabe destacar que el cómic que inspiró la película La vida de Adèle forma parte del material sobre diversidad sexual y de género que el gobierno balear pone a disposición de las docentes.
Jan Gómez, vicepresidente de Ben Amics, ha declarado al diario ‘El Salto’ que “la denuncia no tiene cabida y va a ser archivada en fiscalía”. Además, apunta que “en todos los años que Ben Amics lleva haciendo intervenciones en centros educativos con familias, alumnado y profesorado, más de diez, jamás nos hemos encontrado con una situación así, ni mucho menos que una tercera organización denunciase ante la fiscalía por incorporar derechos humanos en clase”.
Por su parte, la Federación Local de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos y Alumnas, FAPA, ha recordado que “el cómic cuenta cómo se desarrolla una historia de amor entre dos chicas a lo largo del tiempo” y que “su lectura en el aula ha sido acompañada y ha generado debate, lo que es un derecho del alumnado”. La organización considera que las personas adolescentes “tienen que ser educadas sexualmente también por el profesorado, que suelen tener muchísimas herramientas a su disposición, y no solo por las familias”.
Las leyes de educación de Baleares y las estatales establecen la obligatoriedad de educar desde la perspectiva de la diversidad de género y familiar, además de introducir en los proyectos de centro la educación afectivo-sexual, y deja al equipo docente la libertad de decidir el cómo.
Fuente: Diario El Salto
