Actualmente, las identidades trans*, en edades tempranas, siguen siendo una de las realidades más desconocidas en la sociedad. Por ello, el reconocimiento de la identidad es un imperativo social y educativo, en aras de promover procesos transformadores para la superación de modelos discriminatorios y fomentar una escuela inclusiva, sin barreras, que remueva situaciones que aún siguen perpetuando la exclusión e invisibilidad; valores como el respeto hacia cualquier construcción no normativa de género no binaria, hasta ahora estigmatizada en la sociedad; así como valores coeducativos e inclusivos en la educación canaria.
El presente documento trata de dotar a la comunidad educativa de una serie de herramientas que permitan dar cumplimiento a lo establecido en los artículos 3, 14 y 15 de la citada Ley 8/2014, de 28 de octubre, de no discriminación por motivos de identidad de género y de reconocimiento de los derechos de las personas transexuales, en relación con el diseño y la implantación de un protocolo de atención educativa a la identidad de género.
Con esa finalidad este protocolo está orientado al acompañamiento de la identidad o expresión de género, sin perjuicio de que puedan hacerse referencias a temas de diversidad sexual. De cualquier manera, la identidad o expresión de género nunca estará condicionada a tratamiento médico o aportación de diagnóstico médico o psicológico previos.
